Como ya se difundió ampliamiente en los medios, la macro (ya no llegó a "mega") marcha del SME la semana pasada en el Distrito Federal, lejos de ganarle apoyo, respaldo o simpatía de la gente al gremio de electricistas (sacan chispas de corrientes, TODOS) hizo que todos los habitantes del DF, más quienes llegamos a trabajar ahí desde los estados vecinos odiáramos al SME y nos congratularamos de la desaparición de dicha paraestatal.
Luego tal de la sandez, escuché una entrevista en la que Martín Esparza aseguró que la liquidación de Luz y Fuerza del Centro había sido "un golpe de Estado". Para mejor referencia del Sr. Esparza, le facilito el link de WikiPedia (http://es.wikipedia.org/wiki/Golpe_de_estado) y del Diccionario de la Real Academia de la Lengua Española (http://buscon.rae.es/draeI/SrvltConsulta?TIPO_BUS=3&LEMA=golpe%20de%20estado) donde vienen las definiciones de lo que es un golpe de Estado.
Para su información, Sr. Esparza, haber desaparecido una empresa paraestatal no equivale a desaparecer a un poder constituido; le recuerdo que en la concepción clásica de Rousseau (y en México) los poderes son: 1) Ejecutivo, 2) Legislativo y 3) Judicial. Ni la compañía de Luz y Fuerza del Centro, ni mucho menos su sindicato, están previstas en la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos como poderes de la Unión (Artículo 49. El Supremo Poder de la Federación se divide para su ejercicio en Legislativo, Ejecutivo y Judicial.), ni son de usted ni de sus agremiados, por aquello de que anda vociferando que insisten en que "les devuelvan" la compañía; esa compañía era de todos los mexicanos, y no nos beneficíabamos de ella, de forma que deberíamos de celebrar todos que se extinguió una sanguijuela más del dinero público.
