miércoles, 29 de abril de 2009

Mal Síntoma.

Anoche en un vano intento por departir en la Condesa con unas cuantas amistades temerarias que intentan no sucumbir a la paranoia, tomé camino para allá por la Av. de los Insurgentes y me preocupó no ver pirujas en las esquinas donde tradicionalmente se instalan. Vamos, con el perdón de Maite, me es indistinto si las prostitutas laboran o no (total, ni soy ni he sido cliente), pero asumiendo la teoría del canario como indicador (cual se usaba antaño en las minas como advertencia de emanaciones tóxicas), el hecho me pareció mal síntoma.

Incluso en el renombrado cruce de Insurgentes y Nuevo León había muy, muy pocas. Entonces me asaltó el siguiente pensamiento: estas mujeres, que cotidianamente se exponen a, y/o contraen cuanta infección venérea existe (VIH, Papiloma, Herpes, Sífilis, Gonorrea, Clamidia, etc.) ¿¡le tienen más miedo ahora a la influenza porcina que a tan ominosos padecimientos?!

Y bueno, si restaurantes y bares han cerrado, seguramente a las teiboleras les habrán suspendido la chamba, así que no sería sorpresa que ellas anduvieran fuera de circulación (probablemente el gremio más afectado; cerrado el teibol y cerrados los gimnasios, ¿qué harán estas pobres mujeres?).

Habría que echar un ojo también por Sullivan, pero además sería interesante si Maite nos facilitara el informe respectivo de La Merced y Calzada de Tlalpan. ¿Terminaremos usando condones de cuerpo completo para el diario hasta que esto pase?

Y después de la epidemia, que?

Maite Reyes-Retana
Mientras escribo estas líneas oigo que ya subieron de fase 4 a 5 el nivel de alerta mundial por la influenza porcina. Eso quiere decir, según la OMS; que la pandemia es inminente.
Acá, en el DF, la sensación es rarísima. Todo está como paralizado, como si todos estuviéramos esperando a que esto pasara para retomar nuestras vidas. Ayer fui a Polanco, a la papelería y, lo que nunca, encontré varios lugares de estacionamiento.
Los dueños de las tiendas estaban en la calle, desesperados, comprobando la ausencia de clientes. Todos los restaurantes, cafés y bares cerrados, y no se veía un sólo puesto ambulante. En la Condesa lo mismo.
Hoy que llegué a la oficina me informaron que las labores se suspendían hasta nuevo aviso. La gente come en los parques y las plazas. Casi nadie toca el claxón.
Insisto: es una sensación rarísima, como una ciudad fantasma o, más bien, como una ciudad que funciona al 40%.
Y lo peor es que todavía no hemos visto lo peor ¿Cómo va a ser el día de después? ¿Cómo se van a recuperar los dueños de cafés, tiendas, restaurantes, bares? ¿Cómo los que se dedican al turismo o al entretenimiento? ¿Y los empleados?
Si ya de por sí estábamos en medio de una tremenda crisis económica, no sé cómo vamos a estar cuando pase la epidemia. Peor, sin duda.
¿Los gobiernos federal y locales lo habrán calculado? Yo entiendo que lo primero es lo primero, y que lo más urgente es detener los contagios. Si para eso es necesario paralizar la actividad económica, pues se hace. Pero las consecuencias de las decisiones tomadas durarán años.
Pongo un ejemplo que conozco de cerca: la dueña de una miscelánea, que vive de los alumnos de las dos escuelas que tiene enfrente, se las ve difíciles durante las vacaciones escolares, puesto que no hay niños que gastan. Ahora, recién iniciadas las clases, y cuando creía que las cosas se normalizarían, viene esto. Sus ganancias han caído más del 50%, alguien ha pensado en estos casos?
Yo sólo espero que esta rara etapa pase pronto y que sepamos solucionar sus consecuencias. Mientras, a inventar lugares de reunión y entretenimiento en las casas. No nos queda de otra.

martes, 28 de abril de 2009

Otra del GDF contra la economía formal.



¿No que el GDF no se apoyaba en grupos corporativos de viejitos, taxistas piratas y, sobre todo, ambulantes? Si no fuera así, no puedo entender la absurda medida del GDF consistente en cerrar los restaurantes y bares de la cuidad, alegando que se trata de una forma de contener la propagación de la influenza porcina.

Es aventurado hacer una conjetura así a falta de información documental, pero podría apostar a que cada año muere más gente en la ciudad a causa de complicaciones por infecciones gastrointestinales producto de comer en puestos fijos y semifijos en la vía pública. Les prometo que cuando me he encontrado en la necesidad de asistir a los centros nacionales de salud, en Av. San Fernando, he visto a enfermeras y residentes tragando ahí, y a la salida se puede ver a los de los puestos tallando las parrillas con fibras sobre las alcantarillas.

Evidentemente es más fácil procurar el cumplimiento del cierre de restaurantes establecidos, sujetos a las veleidades y corrupción de los inspectores que a los millones de puestos ambulantes de tacos, garnachas y fritangas en general, pero ¿qué justifica sacar del negocio a miles de establecimientos legítimos, en los que emprendedores arriesgan su patrimonio y generan empleos, mientras que se permite que sigan operando los nidos de salmonelosis y cisticercosis? ¿Es que Marcelo cree que por ser "al fresco", los puestos de comida no suponen el riesgo de que el virus de la influenza porcina se disemine entre los comensales?.

De por sí el DF está hasta el fondo en los índices de competitividad mundial, y el GDF no hace más que continuar saboteando a los negocios legítimos, además de contribuir a la psicosis generalizada a causa de la influenza. Vas bien Marcelo ...

lunes, 27 de abril de 2009

Las malas influenzas ...

Obviamente no hay tal cosa como buenas de esas, pero algún encabezado había que ponerle a esta nota.

Antes que nada, mis condolencias a los deudos de las víctimas mortales que ha cobrado la epidemia que aqueja a nuestro país, y además mi solidaridad para quienes son aquejados por ese padecimiento.

Dicho lo anterior, y con el mayor de los respetos para dichas personas, llama la atención el cerco informativo que hay alrededor de estos casos. No soy médico, y espero que quienes sí lo son y están a cargo del seguimiento y control del problema estén considerando estos factores, pero creo que sería importante que las autoridades sanitarias y políticas informaran a la opinión pública sobre si dichas personas viven o vivieron bajo circunstancias que potenciaran el contagio y padecimiento de la influenza porcina.

Desde luego que no hay que minimizar el asunto; a pesar de la tradicional desconfianza que se tiene de los gobiernos, el hecho que no sólo otros países, sino la propia Organización Mundial de la Salud reaccionen así ante el problema es clara indicación de la gravedad del mismo. Sin embargo, albergo la curiosidad sobre si los casos reportados a la fecha presentaban características que potenciaron el padecimiento hasta el desenlace que hayan tenido. Por ejemplo, ¿cuántas de las víctimas habrían estado inmunodeprimidas, o sufrían de un padecimiento crónico que mermara sus sistemas inmunes (VIH, cáncer, diabetes, disfunsión renal)? ¿Padecían desnutrición tal que debilitara sus defensas? ¿Vivían/trabajaban en ambientes hacinados, que hubiera facilitado la transmisión? ¿Se desenvolvían en ambientes rurales donde habitaran cerdos portadores del virus?

Respuestas afirmativas a esas preguntas podrían, de un lado, dar alguna tranquilidad a quienes tienen el privilegio de vivir en lugares ventilados, espaciosos y limpios; de desayunar todas las mañanas con su juguito de naranja o toronja, etc., lo cual por contra destacaría cómo las pobres condiciones de vida de gran parte de la población de nuestro país la exponen a estos y peores padecimientos.

Lo anterior considerando especialmente reportes de países desarrollados, en donde se indica que los casos reportados son tratados y no sucumben a la infección, a diferencia de los decesos reportados.

Igualmente destacarían que las medidas que se están instrumentando para intentar contener la diseminación del virus son medidas a medias; repartir cubrebocas puede ayudar a controlar, en alguna medida, la propagación del virus, pero no necesariamente evitaría que quienes están sanos contraigan la enfermedad. Repito, no soy médico, pero ¿sería realmente demasiado complicado que, así como se distribuyen cubrebocas, se distribuyeran también toallitas húmedas o alcohol seco para mantener las manos limpias? ¿No resultaría más eficaz inhibir el desarrollo del virus en la población sana para evitar la pandemia? Particularmente considerando que, como explican los médicos que han salido en las noticias, una persona sana resultara expuesta al virus y tuviera un sistema inmune saludable que lograra suprimir el virus, desarrollaría anticuerpos que lo protegerían en adelante.

Como escribí arriba, me queda claro que el asunto es serio, pero justo en estos días he tenido oportunidad de tratar con unos colegas canadienses con quienes obivamente se ha tratado el tema, y que han comentado que aún en su país, DONDE HAY ACCESO UNIVERSAL A LA ATENCIÓN MÉDICA, es decir, TODO CIUDADANO TIENE DERECHO A ENTRAR A CUALQUIER HOSPITAL DEL PAÍS Y RECIBIR TRATAMIENTO COMPETENTE, OPORTUNO Y GRATUITO, aún ahí el efecto estacional de la influenza común cobra cada invierno miles de vidas, particularmente entre niños pequeños y adultos mayores.

Es decir, aún en uno de los países más avanzados del mundo, en el que todo ciudadano puede en cualquier momento ingresarse a un hospital que rivaliza con el mejor y más caro de México sin que le cueste un dólar, cada invierno miles de personas fallecen por la influenza común, sin que se reporten pandemias, ni se establezcan cercos sanitarios, ni se suspendan clases ni labores, etc. Lo complicado es que aquí estamos enfrentando un virus nuevo, aparentemente formado por cepas de distintas clases y que por primera vez infecta al hombre.

Lo anterior no pretende minimizar el hecho, sino evitar que panda el cúnico ... que cunda el pánico y andamos todos como Howard Hughes ("El Aviador" interpretado por Leonardo Di Caprio http://www.imdb.com/title/tt0338751/). De otro lado, lo mejor que podemos hacer los mexicanos pensantes es, precisamente, seguir pensando, utilizar el sentido común, no sucumbir a la psicosis colectiva, asumir medidas de protección razonables para uno, redoblarlas para la población a mayor riesgo (niños y viejitos), y seguir con nuestras vidas mientras salvamos la crisis.

Ahora sí, como decían los huevos poetas de Huevo Cartoon, ¿qué es lo que quiere el seguro Social? ¡Salud! Se las deseo a todos.

jueves, 23 de abril de 2009

¡Afortunadamente no es el caso!





Agradeciendo a Alejandro por su iniciativa al abrir este blog, y más aún a nuestros seguidores por su atención, me congratulo que lo que este poster indica no sea el caso de Piedra Pomex, un blog limpio ¡aunque raspe!

Lo Bueno, lo Malo y lo Feo con la nueva de Obama.

Barack Obama continúa con acciones que harán historia. Ahora ha empezado a hablar sobre investigar la autorización de métodos de tortura en el curso de la "Guerra Contra el Terror" lanzada por la administración Bush como respuesta a los ataques el 11 de septiembre. http://www.nytimes.com/2009/04/21/us/politics/21intel.html?scp=9&sq=torture%20investigation&st=cse

Lo bueno: Llevar esas investigaciones hasta sus últimas consecuencias no sólo encumbraría aún más al ya de por sí popular 44to presidente de USA, sino que significaría un gran avance para el récord de ese país en la defensa de los derechos humanos, la procuración y administración de justicia (al mostrar que (desde Elliot Ness -el original, no la más reciente versión región 4-) no hay intocables en los EE.UU.A.) y la política interior e internacional de nuestro vecino del norte, además de suponer, sin exagerar, un hito más aportad por él a la humanidad.

Lo malo: Cuan grande sea ese avance, no es posible anticipar aún si eso generaría una inercia tal que llevara a los EE.UU.A. a ratificar el Estatuto de Roma por el cual se creó la Corte Penal Internacional, lo cual sería el avance definitivo de su país en la materia.

Lo feo: Es bien probable que cuan firmes y diligentes sean los esfuerzos de los funcionarios del FBI, de la Oficina del Procurador General y del Departamento de Justicia, no lleguen a mucho, o incluso no lleguen a nada, al tropezar con incontables obstáculos políticos y legales. http://www.nytimes.com/2009/04/23/us/politics/23legal.html?ref=politics

Llaman la atención los paralelismos que se siguen encontrando con la película "Contra el Enemigo", protagonizada en 1998 por Denzel Washington, Bruce Willis y Annette Bening. http://www.foxlatina.com/dvd/contra-el-enemigo-3394/3394/ En dicho filme, Denzel Washington encarna a Hub Hubbard, un agente del FBI encargado de las investigaciones de ataques terroristas perpretados en pleno Nueva York, mientras que Bruce Willis interpreta a un duro y condecorado general Deveraux, dispuesto a recurrir a lo que sea y a llegar hasta donde haga falta para defender a su patria y ajusticiar (que no es lo mismo que llevar ante la justicia) a sus enemigos.

El clímax de la película llega cuando Hubbard y su equipo aprehenden a Deveraux con una orden judicial obsequiada con motivo de la tortura a que Deveraux sometió a un presunto terrorista prisionero. Es decir, el afroamericano agente de la justicia llevó ante los tribunales a un presunto torturador. ¿Imitará la vida al (séptimo) arte?

Otra para los estudiosos de materias como sociología, ciencias de la comunicación, antropología, psicología social y ciencias afines: ¿alguien habrá hecho algún estudio, encuesta o sondeo para ver qué tanta gente de entre la que votó por Obama es fan de la serie "24"http://en.wikipedia.org/wiki/24_(TV_series), protagonizada por Kieffer Sutherland?. Si se acuerdan, en las primeras temporadas de esa serie, que salió al aire hará unos 7 años (cuyo lanzamiento incluso fue demorado en atención a los ataques del 9/11), el presidente de USA era "David Palmer" http://en.wikipedia.org/wiki/David_Palmer_(24_character), de origen afro-americano. ¿Pudo haber tenido eso algún efecto en la psique estadounidense como para contribuir a romper el paradigma racial en las elecciones del 2008?

A partir de la temporada anterior, que fue escrita antes de las elecciones presidenciales, EE.UU.A. tiene una presidenta, "Allison Taylor". http://en.wikipedia.org/wiki/Allison_Taylor_(24_character). ¿Vaticinio del 2013?

miércoles, 22 de abril de 2009

¿Anular el voto?

Maite Reyes-Retana
Empieza a tomar forma una campaña para anular el voto o abstenerse de votar en las elecciones del 5 de julio. No es común que esto suceda; de hecho, la última vez que ocurrió fue en 1970. Recuerda Jorge Javier Romero, analista que merece todo mi respeto, que en las elecciones de 1976 uno de los abstencionistas más famosos fue Heberto Castillo.
Muchos años después vino la reforma electoral de 1996. Estábamos felices y orgullosos porque nos habíamos dado un órgano electoral ciudadano y confiable. Nunca más tendríamos una experiencia como la de 1988. Estrenábamos democracia, y lo celebramos en 1997, primera ocasión en que los chilangos votamos por nuestro jefe de gobierno, y pasamos de ser habitantes de la ciudad de México a ciudadanos.
En esas elecciones el PRI perdió su mayoría en la Cámara de Diputados y era tal el fervor democrático que la hoy gobernadora de Zacatecas, Amalia García, afirmó que vivíamos una “revolución de terciopelo”.
Pero el gusto nos duró solamente doce años, porque el IFE, según la opinión de muchos, se corrompió, y sus corruptores fueron nuestros partidos políticos. A pesar de la alternancia en el poder y las elecciones limpias, hoy mucha gente prefiere anular su voto que darle el poder a la clase política. Y no se trata, en esta ocasión, de la abstención ligada a falta de interés o de información. No, es un movimiento de gente interesada en la política, con una propuesta clara: mandarle a los políticos un mensaje claro sobre el repudio que provocan.
Anular el voto implica ir a la casilla y cruzar la boleta, no es un acto de apatía sino de protesta. Es una manera de demostrarles a los partidos políticos que sus propuestas no entusiasman a nadie y que ya no representan a muchos electores.
No sé si es una buena opción, todavía no he decidido si voy a anular mi voto o no. Lo que si me queda claro es que no me emociona votar por ninguno de nuestros partidos.
Y creo también que de alguna manera les tenemos que demostrar que su bajísimo nivel y sus corruptelas tienen consecuencias. Yo sé que a ellos lo que les importa es mantener las prerrogativas del IFE y acceder a una curul que les permita enriquecerse en tres años, y eso lo lograrán a pesar del abstencionismo y la anulación del voto.
Sin embargo, una acción planeada y con consigna clara no podrá pasar desapercibida para todos. Si ya hasta Woldenberg se ocupó del tema en su artículo de Nexos, es porque la idea no es tan descabellada.